Este espacio nació de una búsqueda. No de una verdad absoluta —porque no existe—, sino de ese impulso humano que nos lleva a preguntarnos quiénes somos, qué creemos, por qué creemos, y cómo vivimos con nuestras contradicciones en un mundo que a veces parece diseñado para deshumanizarnos.
Aquí conviven filosofía, espiritualidad, historia de las religiones, ciencia, literatura y crítica social.
No desde la pretensión de enseñar, sino desde la voluntad de entender.
Creo que las creencias —o la ausencia de ellas— son un territorio íntimo. Nadie tiene derecho a imponerlas. Pero también sé que la fe, entendida como búsqueda de sentido, puede ser consuelo y luz para quienes atraviesan las sombras. Por eso aquí se habla tanto de religión como de su contraparte: de cómo puede iluminar… y también de cómo puede manipular.
Este blog es un lugar donde se cruzan:
- Textos clásicos como el Bhagavad Gita, los estoicos, las tradiciones orientales y los místicos occidentales.
- Reflexiones sobre la fe y la razón, y sobre esa línea delgada donde se tocan.
- Análisis sobre el poder: la pobreza estructural, el control político, la tiranía del dinero, la opulencia que desfigura la empatía y la maquinaria que convierte personas en recursos.
- Ensayos sobre deshumanización, sobre cómo la sociedad moderna empuja al individuo a la ansiedad, al aislamiento o a la obediencia disfrazada de libertad.
- Ideas sobre espiritualidad sin dogmas, ética sin moralismos, y sentido sin imposiciones.
Porque entender al ser humano implica mirar todo:
su impulso espiritual y su fragilidad material,
su capacidad de crear belleza y su tendencia a someter,
su necesidad de significado y su lucha cotidiana contra sistemas que a veces lo aplastan.
Este espacio es, ante todo, un lugar para pensar.
Para dudar.
Para nombrar lo que duele y también lo que salva.
Para mirar el mundo sin ingenuidad, pero también sin cinismo.
Para recordar que estamos hechos de luz y de sombra, y que la reflexión es una forma de resistencia.
Si algo de lo que encuentres aquí te inspira, te incomoda, te provoca, o te acompaña en tus propios procesos internos, entonces este proyecto cumple su propósito.
Bienvenido. Este espacio también es tuyo.